
03 Abr El arte de volar
¡Volar es siempre un placer! Creo que desde el principio de los tiempos los seres humanos estuvimos cautivados por las alas de las aves y hoy cuando volamos sentimos y vemos el mundo desde otra perspectiva.
Por mi trabajo viajo frecuentemente, y cada desplazamiento en avión representa para mí un viaje en el tiempo, en el espacio cultural y social. Sobre todo es una experiencia inolvidable.
Es increíble pensar que en tan solo minutos podemos cambiar de país, de idioma, de costumbres y de energía. Las ciudades grandes tienen un magnetismo embriagador como es el caso de New York, y las pequeñas, como mi ciudad natal Cuenca (en Ecuador) tienen una magia encantadora.
Recuerden llevar con ustedes lo mejor de si mismos a cualquier destino al que vayan.
¡Buen viento y buena mar siempre!
GM